martes, 6 de septiembre de 2011

Política ficción

Leo en IDEAL que el ayuntamiento de Granada planea un plan de movilidad que cambiará el tráfico de la ciudad durante los próximos 10 años. Esta noticia me gustaría unirla a otra que leí en el mismo medio que hablaba de la futura peatonalización del distrito Beiro.

Foto: IDEAL


Ambas me parecen noticias importantes, noticias por las que las vecinas y los vecinos de Granada debemos sentirnos contentos, pero si quitamos de nuestros ojos el brillo de los titulares, las dos piezas me generan una serie de preguntas que quiero compartir en esta bitácora:


  • Este equipo de Gobierno lleva 9 años con las riendas de la ciudad, ¿alguien se acuerda de alguna medida para paliar los problemas del tráfico en ese tiempo? 
  • En general, y más allá de los cambios exigidos por las obras, ¿alguien es capaz de compartir alguna acción concreta en ese sentido?
A este equipo de Gobierno nadie le va a quitar el mérito de haber dado un gran impulso a la peatonalización del centro, impulso que podría haber sido mayor, pero que está presente. Sin embargo, para solucionar los problemas del insoportable tráfico de Granada no se recuerda nada. Por ese motivo llama mucho la atención que ahora, el equipo del área de Movilidad esté creando una nueva faceta en la gestión que podríamos definir como 'Política Ficción', poniendo encima de la mesa soluciones que, para el caso de tráfico rodado nos llevan a dentro de 10 años, o en el caso de la zona de Beiro, a la finalización de las obras del Metro.

Granada tiene la enorme virtud de hacer las cosas tarde y mal. El mejor ejemplo es el tramo de la A-44 que pasa por la capital y que los granadinos conocemos como la circunvalación. Nos la hicieron pequeña y mucho más tarde de lo deseable. De la segunda circunvalación, ni hablemos. La Ronda Sur, es aún más reciente. Y ahora, Torres Hurtado se saca de la chistera un plan para solucionar el tráfico para dentro de 10 años.

Puedo comprender que un conjunto de acciones de ese calibre no se puede ejecutar de un día para otro, pero posponer la solución a una década me parece, por ser suaves excesivo. Si el tráfico en Granada se sigue comportando como hasta la fecha, el volumen de coches en las vías de la ciudad habrá crecido tanto que la capital llegará a colapsar.

Cuando uno sale de Granada puede ver cómo se van arbitrando soluciones planificada para dar solución a ese problema, soluciones que sin duda alguna pasan por una apuesta decidida por el transporte público y los vehículos sostenibles. En el primer caso, en Granada eso es inexistente. Una empresa privada tiene 'secuestrado' ese servicio y propone a sus usuarios un transporte caro, excesivamente caro y con un planteamiento anquilosado y nada eficaz.

En el segundo, Torres Hurtado demostró lo que opinaba de las bicicletas nada más tomar posesión de su cargo en la Plaza del Carmen.

Seamos serios y no vendamos humo. Aparquemos los cantos de sirena de los grandes titulares y comprobemos con los pies en el suelo la ineficacia demostrada por estos gestores para solucionar el problema del tráfico en la capital. Yo no quiero dejar de tener atascos dentro de una década, prefiero dejar de sufrirlos ya.

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